Un estilete es un tipo de cuchillo, navaja o daga que tiene la hoja larga y estrecha con terminación en punta, y en el caso de las navajas, generalmente con las cachas de la misma longitud que la hoja.

Como el diseño es libre, en la industria cuchillera se siguen dos pautas a la hora de dar forma a una navaja, una es basarse en las formas tradicionales que los cuchilleros han venido haciendo año tras año, y la otra es utilizar la imaginación para crear ingeniosas formas de cuchillos y navajas respetando la mayor parte de los pasos productivos pero cambiando contornos de manera que sigan ofreciendo una imagen de navaja.

Una navaja con hoja redonda no tiene mucho sentido, y entraría mas en el concepto de arte que de funcionalidad, prácticamente todo es posible y hasta se diseñan con ordenador, pero si una navaja tiene una imagen final que no la identifique, seguramente no tendrá mucha aceptación.

De hecho están prohibidas las navajas escondidas en bastones aunque se permiten las navajas mimetizadas en peines, bolígrafos, reglas y objetos por el estilo.

En el caso de los estiletes, la navaja tiene un aspecto natural,  aunque algo mas estrecha que las demás, pero hay que tener en cuenta que el largo de la hoja nunca superará los 11 centímetros medidos desde el reborde o tope del mango hasta el extremo o punta de la misma, aunque pueden fabricarse con las excepciones que permite la Ley, cuya extensión sería objeto de un nuevo artículo dedicado a profundizar más en la legalidad de este tipo de armas mas largas.

La palabra estilete viene de la italiana "stiletto" que toma su nombre del latín "Stilus" que significa estaca o instrumento con punta.

El estilete fue un arma muy importante durante la Edad Media, ya que a diferencia de otras espadas y puñales, la del stilus era la única que podía atravesar con facilidad la malla metálica o las coyunturas de las armaduras, de manera que cuando un oponente caía herido recibía lo que se conocía como "coup de grâce" o golpe de gracia en español.