Si tenemos varios perros quizás no sea necesario comprar varios modelos de collares, y bastará con un collar intermedio que más o menos se adapte a todos ellos, y este es el caso del  collar de adiestramiento EASYPET EP33 que está preparado para adiestrar hasta tres perros a la vez simplemente adquiriendo collares adicionales que se integran y manejan con el mismo mando.

El collar educativo para perros EP 33 tiene un alcance efectivo de 500 metros y como todos modelos de la marca Easypet son ideales para el adiestramiento de perros de caza y de compañía por lo que podemos combinarlos perfectamente sin tener que señalizarlos o programarlos.

Los receptores van anclados a los collares y no necesitan pilas, ya que son recargables y sus baterías son de larga duración pero además cuentan con indicadores de batería baja que avisan mucho antes de que se descarguen.

El único mando que se utiliza para controlar las órdenes de todos los collares, funciona con pilas normales, aunque pueden usarse pilas alcalinas o recargables, pero no es necesario a menos que lo estemos utilizando constantemente, por ejemplo en centros de adiestramiento.

Tres modos de corrección

En cuanto al funcionamiento de los collares, basta con seleccionar desde el mando el sistema de corrección que se quiere dar al perro, en función a las características señaladas anteriormente.

Así para un perro de compañía será suficiente el sistema de vibración ajustable en 10 niveles, para un perro terco el mando dispone de 50 grupos de sonidos, continuos, intermitentes y más o menos fuertes.

Por último para los perros más tercos y para los más asociables el mando puede dar la orden para que el collar del perro reciba hasta 99 niveles de estímulos electrostáticos aunque en la práctica bastará con que se aplique un estímulo medio-bajo para que el animal atienda nuestras órdenes.

Los estímulos electrostáticos más altos nos servirán para apercibir al perro de peligros inminentes, por ejemplo que no crucen una carretera o para casos muy extremos de perros demasiado tercos que quieren salirse con la suya, pero que enseguida razonarán para no recibir este tipo de castigo inofensivo pero demasiado molesto como para reincidir.